Llega el verano, el calor y las ansiadas vacaciones. Pero, pese a que llegan días de relax, no debemos relajarnos en el cuidado de nuestra piel ¡Debemos seguir nuestras rutinas! El verano es una estación en la que nuestra piel sufre mucho, debido a la exposición a la radiación ultravioleta y a las altas temperaturas. Por este motivo, queremos darte 10 consejos para que aprendas a cuidar tu piel en vacaciones. 

 

  • Protege tu piel del sol.

Nunca olvides tu protector solar. Sin duda, el punto más importante de todos. Hoy en día sabemos el papel tan importante que tiene la exposición excesiva a la radiación ultravioleta en el desarrollo del cáncer de piel. Pero no solo eso, sino que la radiación ultravioleta es también una de las principales responsables del envejecimiento del órgano más grande de nuestro cuerpo.

Si quieres mantener una piel sana, sin manchas y minimizar las arrugas de expresión, debes proteger tu piel del sol todo el año, pero sobre todo en verano. Para ello, te recomendamos elegir siempre SPF alto o muy alto (idealmente 50) y productos que además protejan frente a UVA. Debes aplicarlos antes de salir de casa, y reaplicarlos cada 2 horas para alcanzar su máxima eficacia ¡El protector solar es tu mejor aliado en verano! Elige el protector en función de tu tipo de piel, pero sobre todo que sea un producto no comedogénico, libre de aceites para pieles grasas, y con más emolientes para pieles secas y maduras.

 

  • Broncéate con garantía

El bronceado saludable no existe, por lo que, si deseas un tono tostadito te recomendamos los autobronceadores. Gracias a ellos conseguirás pigmentar la capa más externa de nuestra piel, dando un tono bronceado, pero sin dañar nuestras células. No olvides, que la radiación ultravioleta del sol es la responsable de dañar el ADN de nuestras células y favorecer el desarrollo del cáncer de piel. Además, con los años, favorece el envejecimiento, ocasionando arrugas y manchas que conocemos como foto envejecimiento. ¡No busques broncearte por temas estéticos! A la larga las consecuencias son peores.

 

  • ¡A la playa con gafas de sol!

No olvides gadgets como el gorro, sombrero, gafas de sol o licras de protección solar. Debemos proteger bien toda la piel de nuestro cuerpo y estas medidas físicas son imprescindibles para toda la familia.

 

  • Hidrata tu piel

Hidrata tu piel con frecuencia. Es importante que durante los meses de calor hidratemos muy bien nuestra piel, tanto interna, como externamente. Bebe agua y aplica cremas hidratantes a diario para conseguir mantener tu piel sana en vacaciones.

 

  • No te olvides de los antioxidantes

No olvides incorporar antioxidantes en tu rutina. La radiación ultravioleta del sol genera estrés oxidativo y radicales libres que dañan y envejecen nuestra piel. Puedes incorporar antioxidantes en tu dieta añadiendo frutas y verduras a tus platos principales, pero, además, te recomendamos aplicarlos de manera externa. El antioxidante estrella es la vitamina C, por lo que, en verano, es más que recomendable aplicarlo en formato sérum cada mañana. Además de proporcionar una piel luminosa, nos ayuda a protegernos de la radiación durante el día.

 

  • Stop a tu tratamiento despigmentante

 Evita ingredientes agresivos e irritantes en verano. Es probable que, si durante el año has seguido un tratamiento específico despigmentante, o renovador, se suspenda en verano. Los tratamientos renovadores sensibilizan parcialmente la piel, y debemos bajar su intensidad durante los meses de sol para evitar quemaduras.

 

  • Limpia tu piel de imperfecciones

Limpia la piel de tu rostro mañana y noche, aunque no te maquilles. En verano sufrimos un exceso de calor y humedad que pueden ocasionar la aparición de ciertas imperfecciones e infecciones en nuestra piel.Por eso, es fundamental realizar una higiene adecuada durante esta época del año. Para ello te recomendamos usar limpiadores suaves, que respeten el pH de la piel, pero que permitan realizar una correcta higiene del órgano más grande de nuestro cuerpo durante estos meses calurosos.

 

  • Realiza baños con agua dulce

Aclara tu piel con agua dulce tras los baños en el mar. Dicen que el mar todo lo cura, y es cierto que el agua de mar nos ayuda a mejorar muchas patologías cutáneas. Sin embargo, la sal puede contribuir a secar nuestra piel. Intenta evitar que permanezca sobre tu piel todo el día, y aclárate con agua dulce cuando puedas para mantener la piel sana a lo largo del verano. 

 

  • Controla el cloro de tu piel

Cuidado con el cloro de las piscinas. El cloro de las piscinas altera las propiedades de la capa más externa de nuestra piel, y facilita la aparición de eczemas e irritaciones

 

  • Controla las manchas y consulta a un especialista

Consulta con tu dermatólogo si detectas alguna mancha sospechosa. En verano aumentan las consultas al especialista, ya que, al quitarnos la ropa, detectamos nuevas lesiones que nos preocupan. Aprovecha para autocontrolar las tuyas, pero también las de toda tu familia. La prevención es clave. 

 

 

Esperamos que disfrutes de este verano y las vacaciones, cuidando tu piel.