¿Sabías que la genética únicamente es responsable de un pequeño porcentaje del envejecimiento de nuestra piel? Seguro que conoces personas que, pese a tener la misma edad, han envejecido a una velocidad distinta. Y, frecuentemente, aquellas que se conservan mejor, suelen ser aquellas que siguen unos hábitos saludables. Nuestra piel se deteriora por factores externos relacionados con nuestro estilo de vida. 

 

A diario nos exponemos a múltiples factores que contribuyen al envejecimiento de nuestra piel, y conocerlos, nos permite minimizarlos y mantener una piel sana a lo largo de los años ¡Esta en nuestras manos! Y tú puedes elegir qué camino deseas seguir. Vamos a darte consejos útiles para evitar y retrasar el envejecimiento de la piel y mantener nuestro cuerpo saludable ¡Todos estamos a tiempo de mejorar!

 

La radiación solar favorece el envejecimiento prematuro

¿Eres consciente de que la radiación ultravioleta del sol es la máxima responsable del envejecimiento de nuestra piel? La luz solar ocasiona alteraciones en la pigmentación, favorece la aparición de manchas, degrada las fibras de colágeno y elastina y hace que nuestra piel pierda firmeza. Cuando el envejecimiento prematuro es causado por la exposición UV y la luz solar en general, se conoce como fotoenvejecimiento. Este deterioro gradual es el principal responsable de la aparición de manchas, arrugas, y de la deshidratación de nuestra piel.

Sin embargo, los efectos del sol no aparecen de forma inmediata, sino con el paso de los años. Esta es la razón por la que decimos que la piel tiene memoria. Por lo tanto, aplicar fotoprotector a diario desde edades tempranas es fundamental si queremos retrasar el envejecimiento de la piel del rostro. Si utilizamos diariamente una crema anti-edad como Soberbia spirit que contiene un factor protector 20, nos protegeremos de los rayos del sol durante todo el año. 

 

El clima afecta a nuestra piel

Algo similar ocurre con las condiciones climatológicas extremas como el frío y el viento. Estos alteran la barrera externa de nuestra piel ocasionando sequedad, e irritaciones, que inflaman el órgano más grande de nuestro cuerpo. Debemos aprender a proteger nuestra piel de los climas agresivos, y adaptarnos correctamente a las condiciones ambientales que nos rodean. Un buen producto para proteger nuestra piel de las inclemencias meteorológicas es Soberbia Serum con ingredientes naturales activos como: La planta Phragmites Karka o el hongo Poria Cocos que protegen y regeneran nuestra piel de las temperaturas extremas de inmediato.

 

 La alimentación y la hidratación clave para el cuidado del rostro

Hidratarse y beber agua es imprescindible para la salud de nuestra piel, al mismo tiempo que seguir una correcta alimentación es fundamental para mantener una piel sana a lo largo de los años.

Sigue una dieta equilibrada rica en vegetales y tu piel te lo agradecerá. Actualmente sabemos cómo el consumo de alimentos procesados y ricos en azúcar influye en el envejecimiento de la piel. Por lo tanto, debemos tener en cuenta tanto lo que comemos, como lo que dejamos de comer. Aléjate de los precocinados y de los dulces si quieres mantener una piel joven. Por otro lado, es fundamental que incorpores antioxidantes en tu dieta para reparar el daño ocasionado en el día a día. Una ingesta adecuada de vitamina C y antioxidantes -naturalmente presentes en las frutas y las verduras- nos ayuda a contrarrestar el daño oxidativo de los radicales libres y favorece la producción de colágeno.

Finalmente, si quieres mantener una piel sana a lo largo de los años, debes alejarte de ciertos tóxicos como el tabaco, el alcohol y la contaminación. Beber alcohol es dañino para la piel. Además de todas las consecuencias que comporta su consumo, el alcohol ocasiona vasodilatación de los vasos sanguíneos de la piel, especialmente en las mejillas, la frente y el mentón. Este proceso está relacionado con el desarrollo de cuperosis y arañas vasculares a largo plazo. Por otro lado, el tabaco tampoco nos ayuda, y contribuye al daño de nuestra piel tanto de forma directa por contacto del humo ambiental con la piel, como indirecta, por la llegada vía sanguínea de las sustancias tóxicas procedentes del humo del tabaco inhalado.

 

Efectos de la contaminación ambiental en la piel

¿Y la contaminación? Actualmente se conoce que la contaminación ambiental presente en las grandes ciudades contribuye a la deshidratación de la piel, y a la aparición de manchas y arrugas favoreciendo el envejecimiento prematuro. Si vives en una gran ciudad, nunca debes olvidar realizar una correcta higiene de tu rostro para eliminar las pequeñas partículas contaminantes que impregnan la piel, tanto de día como de noche.

 

 ¡Mantened una piel joven está en tus manos! Y no es tan complicado. Un estilo de vida saludable nos favorece tanto a nivel cutáneo, como a nivel de salud general, por lo que mantener tu cuerpo en buenas condiciones depende en gran parte de tus acciones. ¿Estás listo para empezar a cuidarte?