Un exceso o una mala combinación de cosméticos y cremas pueden causar problemas. Porque a veces, menos, es más. ¿Sabías que una de las principales causas de aparición de acné es el uso de productos cosméticos inadecuados? ¿O que el uso de una lista infinita de productos de cuidado de la piel, en muchas ocasiones, no nos aporta prácticamente ningún beneficio?

Cuando usamos demasiados productos, o probamos fórmulas cosméticas inadecuadas para nuestro tipo de piel, no sólo no solucionaremos nuestros problemas, sino que causaremos otros nuevos, como el aumento de secreción grasa, los eczemas, la sequedad, o el acné por la oclusión del folículo. De hecho, el uso de cremas no adecuadas para nuestro tipo de piel puede producir lo que los dermatólogos llaman acné cosmético. Y lo mismo ocurre cuando usamos un exceso de maquillaje que obstruye nuestros poros y contribuye a la aparición de imperfecciones y acné.

 

El secreto: menos productos, más propiedades

El secreto del cuidado de la piel está en elegir bien los productos, conocer sus ingredientes y aplicarlos de manera adecuada para poder obtener sus beneficios y cuidados. Si sigues leyendo, entenderás que lo necesario no es tener el neceser lleno, sino comprender qué es lo que nuestra piel necesita y ser capaz de ofrecérselo. ¡En muchas ocasiones menos es más! Elegir fórmulas testadas, que sean “no comedogénicas” – es decir, que no obstruyan nuestros poros- y que además nos permitan cuidar nuestra piel, es fundamental.

Además, debes saber que otra de las claves para elegir cualquier producto que vayamos a probar, especialmente en el rostro, es conocer nuestra piel. Si queremos acertar, no debemos fijarnos únicamente en las propiedades de los cosméticos, sino también en lo que nuestra piel necesita. De todos modos, si tienes dudas, consulta un experto que defina cómo es tu piel y qué necesita: si es seca, sensible, grasa… Toda esta información es vital antes de apostar por un cosmético.

 

Encuentra los productos que tu piel necesita

Conocer nuestra piel es fundamental, pero una vez lo hemos hecho nos suelen volver a asaltar las preguntas ¿Qué productos elegir? ¿Qué pasos son los fundamentales en una rutina de cuidado facial? Sin duda, los pasos básicos de una rutina de cuidado de la piel incluyen la higiene, la hidratación, la transformación y la fotoprotección. Pero para ello no necesitamos una infinidad de productos. De hecho, gracias al desarrollo de productos con fórmulas completas e ingredientes activos, podemos hidratar nuestra piel a la vez que la cuidamos y transformamos. La hidratación de nuestra piel es fundamental tanto por la mañana como por la noche. Pero si la fórmula, además, contiene ingredientes que nos permiten transformar y mejorar la calidad de nuestra piel, todavía mejor.

¿Y cómo conseguirlo? Un ejemplo está en la crema anti-aging Soberbia Spirit. En Unapologetic Luxury, hemos desarrollado una única crema con 20 ingredientes activos y más de 30 beneficios para tu piel que nos permite hidratar la piel a la vez que transformarla, y que, además, tiene actividad fotoprotectora SPF20.

Otro ejemplo lo encontramos en Soberbia Serum el cual contiene más de 15 ingredientes con múltiples beneficios para nuestra piel entre los que destacan la vitamina E y el ácido hialurónico.

Finalmente, con Soberbia Contour, un contorno que contiene una fórmula magistral, podràs reducir las bolsas y minimizar las pequeñas arrugas de edad que rodean los ojos y labios con el paso de los años.

 

El orden de los factores sí que importa

Por otro lado, todavía sigue habiendo muchas dudas en cuanto al posicionamiento de los productos cosméticos en una rutina de cuidado facial. La recomendación general es aplicarlos siempre de consistencia más fina a más gruesa.¿Qué va primero, el sérum, la crema o el contorno? En este caso el orden está claro.

  • Tras la higiene facial, aplicaremos el sérum para que sus múltiples beneficios tengan una acción directa sobre nuestra piel. Los sérums suelen estar formulados para penetrar en nuestra piel, con texturas muy fluidas y una alta concentración de ingredientes. De ahí la importancia de sus ingredientes, y de las fórmulas completas que nos permiten tratar la piel a la vez que hidratarla.
  • A continuación, aplicaríamos el contorno. La piel del contorno de ojos tiene menos glándulas sebáceas y es más fina que la del resto del óvalo facial, por lo que requiere cuidados específicos. Además, es donde aparecen las temidas patas de gallo, las bolsas y las ojeras. Lo mismo ocurre en el área perioral y la piel de alrededor de los labios, donde aparecen las temidas líneas de marioneta dado que esta piel está sometida al movimiento constante. Disponer de un contorno que no solo nos permita hidratar la piel de la zona, si no que también revierta y mejore su aspecto, es algo por lo que debemos apostar cuando elegimos un producto de cuidado de la piel.
  • Finalmente llega el turno de la crema facial, que si además contiene factor de protección solar (Soberbia Spirit, SPF 20) e ingredientes transformadores e hidratantes, como el extracto de uva, la centella asiática, la rosa mosqueta, el ácido hialurónico, o el aceite de argán, nos permitirá hidratar la piel a la vez que la transformamos y la protegemos del paso de los años y las agresiones externas.

Cuando sigues con los pasos básicos y eliges correctamente productos cosméticos con ingredientes activos que traten la piel, no es necesario una infinidad de pasos en una rutina ni usar decenas de productos que pueden incluso empeorar el estado de la piel. Como comentábamos al inicio del artículo, en muchas ocasiones menos, es más, y esto también debe aplicarse en la rutina de cuidado facial.