Agua de sal del Himalaya
Esta sal tiene más de 200 millones de años, de cuando las montañas más altas del planeta permanecían bajo el océano.
Conserva todas las propiedades de la Tierra y su característico color rosado se debe a su elevado contenido en hierro.
Sin duda, es un ingrediente activo muy importante dentro de la fórmula de Soberbia, seleccionado por su riqueza en oligoelementos y minerales: potasio, magnesio, hierro, cobre, calcio, fósforo, zinc y azufre.
Se me ocurrió hacer algo que nunca antes se había realizado en cosmética: utilizar esta sal como un ingrediente activo soluble dentro de la fórmula, en lugar de emplearla en estado sólido. Es decir, devolver la sal a su estado original, preservando todas sus propiedades.
El objetivo era muy claro: conseguir una remineralización inmediata de la epidermis, aportando energía, suavidad e hidratación. Además, resulta especialmente eficaz frente a problemas como la psoriasis, el eccema, la rosácea y las manchas producidas por el sol.
Me gusta decir que esta sal, nuevamente disuelta dentro de la crema, posee propiedades que todavía están por descubrir, gracias a sus más de 85 oligoelementos y minerales diferentes.
Sin duda, es una auténtica maravilla de la naturaleza y de la historia de nuestro planeta.
Debido a la escasa disponibilidad y a la elevada demanda de la auténtica sal rosa del Himalaya, gran parte de las sales comercializadas con ese nombre no proceden realmente del Himalaya.
Resultó muy difícil verificar el origen exacto de la sal que podíamos importar, por lo que decidí asegurar su pureza y procedencia importando productos elaborados con auténtica sal del Himalaya.
En Pakistán, a los pies del Himalaya, existen pequeños talleres artesanales que fabrican todo tipo de objetos con sal rosa pura del Himalaya, entre ellos pequeñas lámparas que los turistas compran como recuerdo.
Importamos estas lámparas de sal desde Pakistán y, una vez en nuestro laboratorio, micropulverizamos la sal para hacerla soluble e incorporarla junto con el resto de ingredientes activos de la fórmula.
¿Sabías que las propiedades de esta sal se descubrieron en Occidente gracias a los caballos de Alejandro Magno, que se acercaban a las rocas para lamerlas?


