Uno de los muchos ingredientes principales de Soberbia es, claro está, aceite de Argán 100% virgen y natural, suministrado directamente de la población de Agadir, reserva natural de los bosques de los Arganes en Marruecos.

 

Luminosidad, Sebo-reguladora, Textura

El Argán o Arganero (Argania Spinosa) es un árbol de la familia de los Sapotáceos que crece solamente en la parte suroeste de Marruecos, de sus frutos se extrae el aceite de Argán.
La etimología de “argán” tiene el significado de “árbol de madera pesada” o “árbol de madera de hierro”. Las tribus locales llamaron a este árbol mítico “el padre de todos”.

En caso de gran sequía, el argán pierde sus hojas para resistir a la evaporación y luego “se hace el muerto” y vuelve a la vida cuando aumenta el porcentaje de humedad.
Debido a su dureza y resistencia, es el símbolo de una fuerza que protege de todo mal, guardián de las almas y de los rebaños.
El bosque de arganes es el último baluarte frente al proceso de desertización y la progresión del Sahara.

Este aceite es una verdadera joya para el cuidado de la cara, del pelo, de las uñas y del cuerpo.
Los dermatólogos recomiendan el aceite de argán para aliviar las quemaduras del sol y para combatir enfermedades dermatológicas, como la neurodermitis y la psoriasis.
Los fenicios, por su luminosidad, lo usaban para alimentar sus lámparas de aceite. Los bereberes, lo han usado desde siempre por sus virtudes tanto cosméticas como alimentarias.

El Aceite de argán es el oro líquido de Marruecos y además de su uso en la cocina es apreciado por su efecto anti-edad, por la gran cantidad de antioxidantes y sus poderes curativos. El árbol de argán y su aceite, fue declarado Patrimonio Universal por la UNESCO en 1999.
Ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, así como para mejorar el funcionamiento del hígado.
Destaca por su poder para nutrir, hidratar y rejuvenecer nuestra piel, dotándola de gran luminosidad natural y actuando como un potente anti-arrugas.

Para extraer un litro de aceite de argán se necesitan 20 kg de sus granos.
Algunas tribus nómadas lo emplean como aceite en primer lugar, y después, una vez realizada la extracción, queda una pasta de color chocolate, denominada “amlou” que es muy dulce y sirve para realizar pan que se consume en el típico desayuno.
Es un aceite único, cuya eficacia, avalada por siglos de tradición, está siendo en la actualidad corroborada por la investigación científica.