Soberbia incluye en su fórmula baba de caracol, habiendo seleccionado previamente ciertos caracoles de crianza controlada en Argentina.

 

Control circulatorio, Generación de Colágeno, Hidratación, Regeneración celular

La baba de caracol tiene propiedades curativas extraordinarias ya que es producida por el caracol para sanar sus tejidos y reparar su caparazón cuando se rompe.
En los criaderos se observó que los caracoles curaban rápidamente los pequeños cortes y heridas que se producían las personas en el manejo de estos animales.
La Baba de caracol ayuda a regenerar la piel humana.

Los caracoles son de los primeros animales que habitaron nuestro planeta, con evidencias de que evolucionaron hace más de 600 millones de años.
Ya lo conocían en las antiguas Roma y Grecia, donde la figura del caracol era el símbolo de las farmacias.
La baba de caracol contiene proteasas, encimas fibrinolíticas, elastina, antibióticos naturales, alantoína, colágeno, ácido glicólico y vitaminas A y E.

El apareamiento de los caracoles dura 3 horas aproximadamente.
Los caracoles son hermafroditas, producen tanto espermatozoides como óvulos. Deben acoplarse porque no pueden autofecundarse. Están equipados con un pene y con el órgano receptivo correspondiente.

La baba de caracol también se utiliza para conseguir que la piel cicatrice más rápido, así como para eliminar manchas y quemaduras.
La baba de caracol contiene elementos como alantoína, que hace posible la regeneración de la piel; proteínas y vitaminas, que enriquecen, dan suavidad y poseen un efecto antiinflamatorio; antibióticos, que combaten bacterias; colágeno y elastina, que son componentes del tejido conectivo de la piel; y ácido glicólico que posibilita la exfoliación o peeling.

Estos animales tardan una hora en caminar 50cm.
El caracol más grande de todos los caracoles es el Syrinx aruanus, una especie marina que vive en Australia.
El caracol más pequeño del mundo mide casi 1 mm, es el Caracol Enano (Punctus pygmaeum).

El caracol de tierra más grande es el Caracol Gigante Africano (Achatina fúlica) que puede medir hasta 30 cm.