Soberbia incorpora todos los beneficios de las hojas de olivo del Mediterráneo, concretamente de olivos seleccionados del litoral de Cataluña

 

Anti-imflamatorio, Anti-irritante, Antioxidante, Antiséptico, Antibacteriano, Protección agentes externos, Reafirmante, Relajante, Calmante

El nombre científico del Olivo es Olea europea.
El nombre Olivo deriva del termino latino “óleum” que significa “aceite”.
El olivo forma parte de la identidad cultural común de los pueblos del Mediterráneo.
Los olivos pueden vivir más de 1.500 años.

El aceite, por su elevada demanda y precio, se utilizaba en el mundo mediterráneo antiguo como moneda y género de canje comercial, por la misma razón se utilizaba para recaudar impuestos y pagar los sueldos.
Los griegos colocaban hojas de olivo en las puertas de los hogares para ahuyentar a los malos espíritus.
La técnica de la pintura al óleo tiene su origen en el aceite de oliva y sus hojas para preparar el pigmento.

Las propiedades cosméticas del aceite de oliva y las hojas del olivo, nunca han pasado desapercibidas. Ya lo descubrieron los egipcios hace 5.000 años para dar masajes y para cuidar e hidratar la piel y el cabello.
Las hojas de olivo contienen vitamina E, que aporta al aceite la propiedad de conservante; y al ser un antioxidante celular, retarda el envejecimiento de las células y por consiguiente de la propia persona.
El aceite de oliva es virgen cuando es zumo de aceituna que no ha pasado por tratamiento químico alguno.

Las hojas de olivo se utilizaban para honrar a héroes, exaltar las virtudes de grandes hombres, premiar el cultivo de las bellas artes y como símbolo de la paz.
Los vencedores en los juegos olímpicos griegos eran coronados con ramas trenzadas de olivo.
En las olimpiadas, los juegos se abrían oficialmente encendiendo una rama de olivo.

En Babilonia, al médico se le conocía como “asu” que significa “conocedor de los aceites”.
En la medicina popular, se recomienda la decocción de las hojas en forma tópica en caso de heridas, como antiséptico y como cicatrizante. A los extractos obtenidos a partir de estas hojas también se les han atribuido propiedades hipo-tensoras.
En el antiguo Egipto el olivo propiciaba la resurrección a la vida, por ésta razón, coronas de hojas de olivo y de huesos de aceitunas acompañan al difunto en su última residencia, como atestiguan los hallazgos del sepulcro de Tutankhamon.

En los pueblos mediterráneos de África del Norte, el aceite era símbolo de fertilidad. La tierra representaba el cuerpo de la mujer, fecundado por el aceite, fuerza untosa y fertilizante.
El hombre impregnaba con aceite los arados e instrumentos, antes de penetrar la tierra.