La crema Soberbia ha macerado durante largo tiempo en contacto con esmeraldas en bruto seleccionadas especialmente por su energía, recogiendo así toda su fuerza y propiedades.

Sin duda, las más finas esmeraldas se encuentran en las primeras tres minas Colombianas: Muzo, Chiyor, y Cosquez.
La gemoterapia, como su nombre indica, es la utilización de las piedras, cristales, cuarzos y gemas para la curación del ser humano, en sus estados más sutiles.

Los antiguos la apreciaban por ser la piedra que simbolizaba el amor, el renacimiento y la eterna juventud.
El comercio de la esmeralda se remonta a más de 7.000 años. Se tomó como símbolo de “inmortalidad y fe” y se decía que era beneficiosa para la vista.

Las piedras y gemas son seres vivos, llenos de energía, con memoria y cualidades propias que le brindan individualidad, es decir tienen una personalidad.
Desde el principio de la humanidad, sanadores y chamanes la han utilizado con el propósito de rejuvenecer y regenerar. Controvertida, se dice que en ella se encierra el bien y el mal.

Nerón miraba los combates de gladiadores en el circo romano a través de finas láminas de Esmeralda. De esta forma, el reflejo del sol sobre la arena no le molestaba en los ojos; sin proponérselo había inventado las primeras gafas de sol de la historia; de aquí la tradición de que alivia la vista cansada.

Es una gema de maravillosa belleza y su energía esotérica consigue prosperidad en los negocios y profundos conocimientos. Neutraliza campos de fuerza negativos y es afín con el chakra del entrecejo.
El verde es el color de la intuición y la sabiduría, punto de equilibrio entre los colores cálidos y fríos, mediador entre las corrientes de la tierra y las celestiales; las piedras que ostentan este color equilibran y armonizan la mente y el cuerpo.

Fura es la esmeralda más grande del mundo con un peso de 2,2 kg y 11.000 quilates.
Símbolo de regeneración y vida ya que representa el renacimiento. Su energía aporta paz y armonía al cuerpo y al espíritu, su rayo verde nos pone en contacto con la naturaleza.

El nombre Esmeralda proviene del griego que significa “piedra verde”. Fueron las piedras favoritas de Cleopatra, reina de Egipto.
Es la piedra del amor y la paz infinita y es muy importante para el corazón, pues enseña la verdadera esencia del amor y proporciona una profunda curación, calmando y dando seguridad.