Soberbia incorpora veneno de serpiente, concretamente de la víbora Temple de Tailandia, que contiene todo tipo de polipéptidos del cuerpo de la serpiente. Los estudios clínicos han demostrado que es capaz de reducir las líneas de expresión
mediante la inhibición de las contracciones involuntarias y efectos de la eliminación del paso del tiempo sobre la piel

 

Firmeza, Regeneración celular, Relleno

La serpiente australiana segrega una toxina de su veneno que baja la presión arterial y la estabiliza tal como lo hacen los medicamentos antihipertensivos.
El veneno de las crías de las serpientes venenosas es mucho más potente que el de las adultas.
Una parte del veneno paraliza a la presa mientras que la otra la descompone para facilitarle la digestión.

A partir del auténtico veneno de la serpiente Temple, originaria de Tailandia, se ha descubierto un principio activo basado en un tripéptido, un péptido que consiste en tres aminoácidos que bloquea las señales que emiten los nervios generando que los músculos del rostro se contraigan y, con eso, paralizar la formación de arrugas. Este beneficio se descubrió a partir de la mordedura de estos animales ya que contraen los músculos paralizando así a sus presas.

El veneno hemotóxico (víboras áspid) entra en la sangre y desde allí se traslada a los diferentes órganos, provocando inflamación y muerte de tejidos. El veneno neurotóxico (cobras) ataca directamente al sistema nervioso, provocando convulsiones, parálisis y finalmente la muerte.

La cobra real adulta puede mirar a los ojos a un hombre en el sentido de levantar su cabeza hasta 180 cm del suelo.
Todas las serpientes son sordas.
Las serpientes venenosas lo son porque sus presas son más rápidas que ellas.

En ciertos lugares de Asia existe un licor a base de vodka, jengibre, sangre y veneno de serpiente.
Se fabrican tratamientos para la insuficiencia cardíaca utilizando una sustancia contenida en el veneno de la serpiente Taipán.
Durante 30 años, el veneno de serpiente se ha utilizado con fines terapéuticos y diagnósticos.

La más venenosa es la serpiente marina de Belcher y de las de tierra el Taipan de Australia.
La serpiente venenosa que más muertes causa al año en el mundo es la víbora de Russell.
Existen más de 700 especies de serpientes venenosas y un tercio de ellas pueden matar a una persona de un solo mordisco.